Una gran parte de las plantas bulbosas se plantan en otoño para florecer en la primavera del año siguiente y otras variedades se plantarían en los primeros meses del año para que florezcan en verano y otoño.
Después de florecer mantienen su parte aérea, para desarrollar órganos bajo tierra (bulbos, rizomas, tubérculos, etc. ) que acumulan sustancias de reserva para el invierno.
Los bulbos se comercializan cuando están en período de letargo ya que tienen propiedades vitales concentradas en su interior. Al ponerse en tierra y llegar la estación favorable brotan. Cada bulbo tiene una época para florecer, otra para estar en letargo, otra para la plantación y otra para brotar. Estas épocas se deben respetar si se desea obtener resultados satisfactorios.
¿Cómo plantar?
Se usan suelos bien drenados y sueltos y se plantan cuidando que la yema quede siempre hacia arriba. Se pueden colocar en grupos homogéneos en cuanto a su forma, color y especie de floración, o bien formando unidades.
En cuanto a la profundidad, la regla general es que se planten a una profundidad que sea una vez su tamaño. Ante la duda, es mejor pecar por defecto, que por exceso. Y en cuanto a la separación entre bulbos, los de mayor tamaño los pondremos a unos 12cm de distancia y los de menor tamaño a unos 10cm. Aunque si se quiere obtener superficies de color más compactas, se pueden plantar un poco más juntos.
Lo que sí debe tener en cuenta es que si mezcla diferentes variedades, observe las alturas que alcanzarán cada una de ellas para plantar los más altos detrás y los más bajos delante, así como la composición de color que obtendrá.
Protección y agua.
Después de terminar la plantación hay que realizar un riego copioso. No importa que el suelo esté ya húmedo, ese riego es para asentar la tierra y evitar cámaras de aire. Si existe la posibilidad de fuertes heladas, es aconsejable recubrir la superficie con algún material como corteza de pino, paja, etc…
Los principales bulbos de flor de plantación otoñal son: los tulipanes, jacintos, narcisos, y lilium, menos conocidos serían las ixias, muscari, o crocus, pero no dejan de ser una opción igual de hermosa que los anteriores. Y entre los que deberíamos plantar entre los meses de Enero y Marzo para disfrutar de sus flores en verano y otoño podemos destacar: los gladiolos, las dalias, las anémonas, begonias, ranúnculos o las cannas.
Recolección.
Tras la floración conviene dejarlos por lo menos un mes en el suelo para que el bulbo recupere las reservas que consumió durante la floración. Si los dejamos toda la campaña en el suelo, muchos de ellos engordarán y aumentarán su calibre dando al año siguiente una floración más vigorosa. Se suelen arrancar a mediados del verano colocándolos en un lugar seco y con poca luz y muy ventilado. Es importante etiquetarlos debidamente para acordarnos al año siguiente de qué variedad son. Llegado el otoño procederemos a plantarlos nuevamente.
NOTA: Si quiere ampliar su información sobre los bulbos, le recomendamos vea el artículo sobre la Historia de los bulbos en la sección de Reportajes. |